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miércoles, 29 de marzo de 2023

Has estado por mucho tiempo entre el miedo de volverme a enamorar


No quiero volver a sentir amor, no quiero volver a sentir algo en mi corazón que me haga sentir que solo existo por una sola persona. No me gusta verme en la persona que me convierto cuando me enamoro, porque el amor me hace hacer cosas que yo nunca haría si no me encontrará enamorada. Yo sé que cuando me he enamorada muchas de las veces deje de ser quien soy por seguir a lado de la persona que ha robado mi corazón y todas mis ganas de seguir adelante si esa persona se va. No quiero volver a enamorarme y sentir que la vida se me va si esa persona se va de mi lado, porque lo que el amor me brinda es solo fantasía y sueños que no sé si se van a cumplir. El estar enamorada cuesta una parte de mi corazón y ya no estoy dispuesta a entregárselo a nadie que no lo merezca, porque ya me canse de ser yo quien entrega mi corazón y no pueda recibir lo mismo a cambio, porque las personas a las que he abierto mi corazón no han sido capaces de entregarme conforme lo que soy.

Pensé que nunca más volvería enamorarme, que lograría quedar intacta de volver a enamorarme y entregar de nuevo lo que soy para al final no recibir nada a cambio, pero después apareciste tú, la única persona que después de un tiempo me ha hecho volver a sentir lo mismo que sentí hace unos años. El día en el que te conocí me di cuenta que habían regresado mis ganas de tener alguien a mi lado, sentir nuevas caricias y el calor de unos brazos; quería que fueras tú, que fueras tú la persona que me hiciera volver a amar y que me enseñara que las cosas pueden ser diferentes. Tengo aún miedo y es el mismo miedo lo que no me permite seguir adelante y darle una nueva oportunidad al amor, un amor verdadero que logre hacer que las cosas cambien en mi interior y hacer que pierda el miedo a volverme a enamorar.


He visto pelis estando sola, encubrirme a mí misma y entregar mi tiempo solo para mí; he estado en paz desde el día en que decidí estar sola y perder todo el contacto con un sentimiento que me puede llevar a perder la cordura, mi estado y el caminar del tiempo. No me imagine que en algún momento quisiera volver a estar con alguien para entregarle amor y mis días enteros, y a pesar de que tengo miedo no quiero quedarme con este sentimiento que me lastima porque no puedo entregárselo a la persona que realmente me interesa. No quisiera abrir mi corazón, pero cada vez que te veo me haces sentir más ganas de besar tus labios y sentir el calor de tus manos mientras me entregas amor. Tengo un poco de miedo de que las cosas salgan mal y que pierda a una de las personas que me importan.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Amar mi cuerpo es todo un reto

Todos odiamos algo que tenemos en nuestro cuerpo, nadie está conforme al cien por ciento con lo que tiene; las chinas quieren ser lacias y las lacias, chinas. Todas buscamos cambiar algo de nuestro cuerpo, algo que nos desagrada, nos molesta y queremos transformarlo para sentirnos mejor. La verdad es que aunque cambiaremos lo que ahora no nos gusta, después de ellos encontraríamos algo más que nos molesta, algo que quisiéramos cambiar y la historia nunca terminaría. Lo importante es saber y conocer cual es la manera adecuada para comenzar a aceptar quienes somos y qué es lo que somos. Para todas es difícil mirarnos al espejo, ver eso que está ahí pero quisiéramos arrancar de nuestro cuerpo; verlo y aceptarlo, amarlo por lo que es y no reprochar nada de lo que somos. Es difícil aceptar las cosas que no nos gustan.

Existen cosas en nuestro cuerpo que odiamos, pero no hacemos nada para cambiarlo, porque son cosas que podemos cambiar si nos ponemos a trabajar en ellas, pero por cuestiones de tiempo, de tareas, trabajo, etc., no podemos cambiarlas. Lo importante es comenzar a amar quienes somos, sepamos o no que podemos cambiar esas cosas que hemos llegado a odiar de nosotras, pero estando consiente que alguna de ellas quizá podemos cambiarlas con el tiempo y con esfuerzo.
La clave es amarnos todo el tiempo, a pesar del tiempo y de los cambios, pero junto con esto viene el luchar por nosotras mismas, no quitarnos ese tiempo que nos pertenecen y luchar por las cosas que amamos, sobre todo esas cosas que odiamos y podemos cambiar si le dedicamos nuestro tiempo y esfuerzo.


Piensa en todas esas cosas que quieres cambiar o quitar de tu cuerpo, y en seguida piensa las alternativas que tienes para solucionarlo; tranquilízate y comienza a elaborar un plan para cambiar esas cosas que puedes cambiar y que aborreces en ti. Las cosas no se irán por si sola, no tendrán una transformación con el tiempo sin hacer nada. Necesitamos trabajar, esforzarnos y motivarnos cada día, tratando de ser mejores para que el amar todo lo que somos se haga cada vez más fácil.

El tiempo se está yendo de tus manos ¿te has dado cuenta? El tiempo se va y nunca más volverá, así que lo mejor es empezar el día de hoy; intenta amar quien eres, ve tus errores, juzgados, pero no seas tan cruel contigo misma, date aliento y piensa cada día de tu vida en todas esas cosas que necesitas hacer para quitar lo que estorba de tu vida. No te quedes parada esperando a que el tiempo se vaya y sigas reprochando todo lo que está en ti y odias. Intenta cada día ver tus defectos como virtudes, saca todo lo bueno que en ellos se encierra. No te esperes a comenzar el día de mañana, comienza hoy y no dejes que el tiempo te coma, porque si lo permites tu tiempo se agotará y todos esos cambios y metas jamás llegarán. ¡Lucha por ti todos los días!

lunes, 21 de mayo de 2018

8 Formas de decir 'no' para enfocarte en lo que realmente importa

El éxito depende de aprender a declinar.

Como emprendedor, tu tiempo y tu energía están en constante demanda. Si no tienes cuidado, decir que sí a ciertas distracciones o invitaciones (como ir a tomar café si un propósito claro) saboteará tu creatividad y los resultados productivos que puedes obtener.

Emprendedores exitosos y miembros de The Oracles han hecho pública la forma en la que ellos dicen que “NO” de una vez por todas.

1. Pasa cada oportunidad por una prueba de fuego: Molly Bloom

Molly Bloom, emprendedora, autora e inspiración para la película nominada al Oscar “Molly’s Game”.

Cuando tenía veintipocos pensaba que la ambición significaba no dejar ni una piedra sin voltear, no desperdiciar a ningún cliente potencial, contacto o registro sin haberlo explorado. Con la madurez me he dado cuenta de que:

-Cuando nuestro ancho de banda es limitado, la fatiga es tan real que puede llegar a limitarte.

-Mantener el balance entre el trabajo, las relaciones, el deporte y las prácticas espirituales (que para mi es la meditación, el yoga y estar en contacto con la naturaleza) no sólo es sano sino que resulta en un trabajo de mejor calidad.

-Jugar a largo plazo y tratar de ver la pintura completa es una mejor estrategia que tomar decisiones basadas en el miedo o la confusión del momento, que suelen venir de la sensación de estar perdiendo o dejando ir una gran oportunidad.

Yo tomo cada oportunidad, petición, junta o invitación y la hago pasar una prueba de fuego: ¿Esto hará que la aguja de mi carrera avance? ¿Me da la oportunidad de ayudar a alguien? ¿Me nutre de manera significativa, ya sea mental o emocionalmente? ¿Es recíproco para alguien que está haciendo algo por mi?

Si no cae dentro de alguna de estas categorías, diplomáticamente digo que no para estar disponible y completamente presente para una oportunidad que sí valga la pena.

2. Crea una auto-respuesta que diga ‘no’ por ti: Mark Divine


Mark Divine, comandante retirado de los Marines E.U., fundador de SEALFIT y autor delNYT/WSJ.

He tratado de aprender a decir ‘no’ para conseguir mejores ‘sí’ a lo largo de los años, pero he descubierto que mis ganas de agradar a otros y de aceptar sus interminables peticiones están sumamente arraigadas en mi sistema.


El correo ha sido mi mayo debilidad, me doy un 10 en esfuerzo pero un 5 en ejecución. Enojado por mi falta de disciplina en esta área crucial, contraté a un asistente que me ayudara a decir ‘No’ y además implementé esta respuesta automática (de la que mi hija se sigue riendo). Esta técnica funciona increíblemente, e inspira respuestas divertidísimas, que puedo ignorar si quiero.

“Gracias por escribirme. Para evitar distracciones electrónicas, no estoy usando mi computadora y me encuentro escondido en una cueva de los Himalaya. Sin embargo, si realmente necesitas contactarme, puedes enviar una paloma mensajera.

Aunque a las palomas mensajeras tradicionales suele tomarles unas 20 semanas para llegar al Tíbet, nosotros hemos entrenado a las nuestras para que lo hagan 20 veces más rápido, así que tu mensaje llegará en un día.

Pero para esos mensajes que son realmente urgentes, usaré una técnica mental que aprendí de los aborígenes y les contestaré telepáticamente. (O puedes contactar asupport@unbeatablemind.com)

¡Que la fuerza te acompañe!
3. Sólo acepta reuniones con un propósito claro y preciso: Dottie Herman


Dottie Herman, CEO de Douglas Elliman, un emporio de bienes raíces con más de 27 mil millones de dólares en ventas anuales.

No tengas miedo a decir que “No”, yo he aprendido que es una de las mejores formas de poner límites y enfocarte en lo que es verdaderamente importante. Algo imprescindible es tener un asistente que sea guardián de tu tiempo. Un buen asistente conoce tus horarios y prioridades, y sabrá discernir lo que sí te conviene incluso mejor que tú.

Como CEO, recibo muchas invitaciones y ofertas para asistir a reuniones que no tienen propósitos claros o precisos. Valorándolo correctamente, el tiempo es nuestro lujo más valiosos así que he tenido que aprender a utilizarlo sabiamente. Si algo no tiene un propósito claro, no me puedo comprometer, así que me niego amablemente.

Mi secreto para no decepcionar a las personas es que tengo un gran sistema de apoyo. Rara vez agenda una reunión que no quiera tener. Mi asistente obtiene tanta información sobre la reunión o sobre la oportunidad en puerta como sea posible, investigando si la persona o la compañía que requieren mi tiempo pueden responder a lo que yo necesito.

Recuerda, hay una diferencia entre estar ocupado y ser productivo. Cuando se trata de liderazgo efectivo, yo siempre elijo la productividad.

4. Clónate a ti mismo para entregar valor agregado: Sharran Srivatsaa


Sharran Srivatsaa, ángel inversos, hizo crecer Teles Properties a 10 veces su tamaño en 5 años.

Aquí está la paradoja: las preguntas precisas requieren respuestas bien elaboradas. Sin embargo, la mayor parte de las peticiones que se hacen son vagas porque la gente necesita aprender a ser clara. Sin embargo, aunque puedas ayudarle en algo, contestar cada petición es imposible.


Siempre que recibo una petición sin foco o una pregunta genérica, respondo con extrema especificación para crear claridad. En lugar de decir “No” los refiero a una fuente que tenga respuestas a preguntas genéricas similares.

Por ejemplo, a lo largo de los años, sigo recibiendo las mismas preguntas técnicas sobre bienes raíces disfrazadas de una propuesta de reunión bastante vaga. Después de haber tenido la misma conversación decenas de veces, paré e hice una respuesta bastante congruente:

“Como podrás imaginarte, recibo esta pregunta bastante seguido… así que invertí una buena cantidad de horas deconstruyendo este tema e hice un gran plan de apoyo en video, podcast y en una entrada de blog bastante detallada. ¡Serás imparable con estas herramientas!”

Imagina la cantidad de formas que tienes para llevar a la gente a una fuente de información que no seas tú: como imán para generar leads, como parte de tu secuencia de seguimiento, o como un regalo que puedas dar cuando estás hablado. Cada oportunidad de decir que “no” es una oportunidad para entregar un recurso valioso a alguien que realmente lo necesita, sin tener que estar ahí de manera presencial.

5. Contrata a un ‘Director del No’: Shaun Rawls


Shaun Rawls, emprendedor de toda la vida, fundador y CEO de Rawls Consulting.

La raíz del éxito de tu negocio es la habilidad fundamental de decir que “sí” a lo que es importante y decir que “no” a todo lo demás. Dos de las cosas más importantes que he aprendido son: uno, “no” es una frase completa y no necesita explicaciones; y dos, cuando dices que “sí” a algo, estás dejando pasar algo más.

Tener un entendimiento claro de tus prioridades, y un calendario que las refleje, hace que decir que “no” sea fácil, incluso si siempre se te ha dificultado hacerlo. Un calendario abierto es peligroso, debe estar lleno con las tareas más importantes. Es difícil decir que “sí” cuando no tienes nada de tiempo disponible.

Finalmente, contratar a un asistente ‘de ofensa’ para monitorear mis llamadas y responder a mis correos ha sido invaluable. Suelo referirme a ella de broma como mi “Directora del No”. Ella conoce mis prioridades y objetivos, y su trabajo es mantener mi tiempo y mis tareas protegidas de cosas triviales.

Recuerdan, lo que suele faltar en los negocios es un quién, no un qué.

6. Bloquea tu calendario, desconéctate y trabaja en periodos ininterrumpidos: Marina Rose


Marina Rose, fundadora y desarrollada de Quantum DNA Acceleration, una revolucionaria técnica de crecimiento cuántico en salud, vida y negocios.

Crear valor y construir un negocio sólo llega cuando estás enfocado y eres disciplinado. Aunque me he perdido de reuniones sociales encantadoras, decir “no” a ciertas invitaciones y distracciones me ha permitido decir “sí” al éxito extraordinario. Aquí cómo ustedes también pueden hacerlo:

Primero, establece tu calendario social para tres meses. Usa Wall Calendar y DayRunner para que puedas hacer notas. Yo tomé mis invitaciones y determiné cuáles eran importantes, a cuáles no faltaría. Al mismo tiempo, observé mis proyectos y puse mis calendarios tanto sociales como de negocios juntos como un rompecabezas.

Segundo, fragmenta tu calendario en semanas. El tiempo es nuestro recurso más valioso, así que crea límites para tu semana dependiendo de lo que quieras lograr. Yo llevo un registro de mis objetivos siendo muy estratégica con la administración de mi tiempo: apago mi celular, no reviso mi correo ni reviso redes sociales para asegurarme de terminar mis proyectos de manera sencilla, sin esfuerzo y eficientemente.

Tercero, acomoda tu tiempo del día para que puedas trabajar en bloques. Yo suelo bloquear de 8 a 10 horas diarias sin distracciones. Haciendo eso le quito presión a las cosas, sabiendo que tendré tiempo para disfrutar mi vida. Además le ayuda a mi ancho de banda mental a ser más productivo. Y así hago ejercicio cuando quiero hacer ejercicio. Y como cuando quiero comer.

7. Pon en práctica el hábito de decepcionar gente: Eileen Rivera


Eileen Rivera, CEO de The Rivera Group; coach de bienes raíces, oradora y agente inmobiliaria certificada por el Estado de California con más de medio billón de dólares en ventas.

La mejor forma de mejorar en algo es practicándolo. Empieza a practicar estas respuestas:

-“No, gracias”.

-“No, en este momento no”.

-“No puedo”.

-“No estoy disponible”.

-“No, no estoy interesado”.

-“No”.

Decide ahora mismo lo que estás dispuesto a sacrificar cuando dices que sí: ¿productividad, dinero, familia, o ejercicio? No esperes hasta que te pregunten. Di “No” a cualquier cosa que no le esté agregando valor a tu vida o a tu negocio. ¡Desházte de la terrible enfermedad de querer agradar a todos!

Además, sé directa. No digas cosas como “lo pensaré” si no estás interesado. Aunque siempre queremos ser agradables y caerle bien a la gente, como emprendedores lo que más queremos es construir nuestro negocio. Para tener éxito, tienes que rendirte ante la ilusión de que puedes tener tiempo para todo. No puedes. Di “no” a distracciones y di “sí” a todo lo que te haga crecer como emprendedor.

8. Decide rápidamente: Ken Lebovic


Ken Lebovic, presidente de North Shore Holdings, construyó un imperio de bienes raíces adquiriendo cientos de propiedades en 20 años.

Pedir algo es difícil. Tal vez sea el dinero, el tiempo o la opinión de alguien. Yo he estado de los dos lados, así que siempre aprecio el esfuerzo cuando alguien se pone en contacto. Siempre ayuda a quien puedas. Si no puedes, lo mejor que puedes hacer por todos es dar una respuesta rápida.

Nunca arrastres a alguien cuando sabes que la respuesta será “no”. Si no, le estás dando falsas esperanzas a alguien y desperdiciando su tiempo con seguimientos innecesarios.

martes, 20 de febrero de 2018

El valor te lo das tú misma.

La gente puede mirarte de la forma que quieran, pero siempre mírate por dentro, mira la calidad de persona que tienes y transmite siempre eso. Ellos quieren algo de ti, no darán paso alguno sin primero obtener algo a cambio, te tratan con ingenuidad porque piensan que en verdad lo eres, ellos sólo mirarán lo que hay por fuera. pero ninguno nunca podrá ver lo que sientes, lo que piensas cuando estas sola, nunca podrán ver los colores y los matices que forman dentro de ti.

Cuando esas cosas pasen, recuerda cuales son tus sueños, tus metas y tus anhelos. No pierdas el camino por un par de juicios sin sentido, no te dejes desplomar por la idea de alguien más. Basta con que, en realidad sepas quien eres y qué es lo que quieres, porque cuando miras un camino sólo hay que llevar los ojos bien puestos al final de ese camino y con seguridad lo lograrás. Día tras día renueva tu pensamiento, desecha las cosas que detienen tu camino y apóyate de las lecciones que a diario aprendes. No te fijes en lo que las personas piensan de ti, pues al final de todo verás que lo más importante es la propia idea; los demás quieren interferir, quieren ver a otros derrumbados y sin gozo, pero tú eres más fuerte de lo que incluso tú misma piensas.

Estarás lista para preocuparte por alguien más cuando, alguien sea capaz de mirar tu corazón antes que tu cuerpo, podrá sentir tus palpitaciones y conocer la causa de cada una de ellas sin siquiera reposar su cabeza sobre tu pecho. Cuando puedas encontrar a alguien así es porque por fin habrás encontrado a otra persona que comparte la idea de vida contigo, porque se ha fijado un camino y ha sido para encontrarte.

lunes, 5 de febrero de 2018

En el amor, no hay puntos medios. Es todo o es nada

No estás para amar a medias. No estás para que te amen a medias.


Constantemente hablo del amor y lo hago porque en realidad el amor lo es todo. El amor es todo; es fuerza, es luz, es perdón, es felicidad, es trascendencia… Lo aprendí a través de las experiencias que he tenido y de lo que mis maestros de vida me han enseñado. Dicen que con amor todo lo puedes hacer, crear, o sanar; y es cierto. Con frecuencia, la mayoría de las personas dan todo para recibir todo, y, ese es el gran error. Yo siempre he dicho que cuando das algo, lo que sea, si lo das de corazón en realidad no esperas nada a cambio.

Porque no quieres un reconocimiento o algo parecido de la persona a la que se lo estás brindando; sólo quieres tener la satisfacción propia; por que eso es lo que realmente vale la pena. El sentirte bien contigo mismo porque hiciste feliz a alguien más, por que hiciste sonreír a un ser humano sin saber si tuvo o no tuvo un mal día, compartir tu luz, eso es gratificante, al menos para mí.

Cuando tenemos pareja, es exactamente lo mismo. Todos dicen que debemos ser recíprocos y dar lo que recibimos. Pero, ¿qué pasa cuando uno de los 2 solamente está dando un 50% de sí mismo y el otro está dando el 100%? ¿Duele no? Porque quieres a la persona, y le estás brindando lo mejor de ti, sin importar cuál sea la recompensa, o la enseñanza. Muchas personas te van a decir que le brindes lo mismo que estás recibiendo, que le des el mismo trato, ¿pero sabes? En un mundo actual, como el nuestro, están a punto de extinguirse los individuos con la capacidad de amar al cien. Y cuando digo “al cien” me refiero a dar todo de sí mismos. Existen todo tipo de personas aquí, están las que juegan con otro ser humano tanto sentimental como emocionalmente. Los que quieren a medias, los que buscan solamente divertirse y bueno, están las personas que te humillan y lastiman, hasta que finalmente, dejas de creer.

En el amor, no hay puntos medios. Es todo o es nada. ¿Y qué mejor que dar todo? El dar todo, no significa que estés humillándote ni asegurándole a tu pareja que estarás ahí siempre. El dar todo en una relación es aprender a compartir lo que yo tengo (mi luz y mi oscuridad, es decir, lo bueno y lo malo de mí), es apoyar al individuo cuando más te necesite, ¿porque supongo que has pasado por algún momento difícil en el que te has encontrado completamente solo cierto?

Es justamente por esa razón que lo mejor es pagar con la otra cara de la moneda, la buena; el lado positivo de la situación. El dar todo es amar sin condición, sin excepciones, completamente. Es perder el miedo al fracaso, a la decepción, al sufrimiento; porque te quedas con la satisfacción de que tú siempre diste lo mejor de ti, jamás dejaste de ser consistente y eso es premiado siempre.

Así que si ahora estás a lado de alguien a quien quieres, o amas, da todo de ti. No importa qué pase después, por que ni tú mismo sabes si existe un mañana. No importa qué tan mal estén las cosas, nunca es tarde para hacer lo correcto… Y sobre todo, enamórate de ti para que puedas enamorar a tu pareja. Aprovecha cada minuto que tienes al lado de todas las personas que amas. No te quedes en la mediocridad, ni en los puntos medios; recuerda siempre eso, o es TODO o es NADA. Enfrenta las situaciones tal y como vengan, que si de algo estoy muy segura, es de que las pruebas más difíciles, son para los guerreros más fuertes. Siempre da sin esperar, porque cuando no esperas nada, sin duda… llega todo.

El amor es pureza, no se divide ni se fracciona, es sabiduría, es literatura.

martes, 30 de enero de 2018

Lo que necesitas saber para tener más confianza en ti


Siempre escucho los diferentes “secretos” de la gente para tener confianza, pero si me preguntas, no hay ningún secreto. La confianza no es un secreto que tiene que ser revelado, sino que es tener la revelación de quién eres.

Es un crecimiento en tu alma, y ​​esa semilla de crecimiento comienza con amarte a ti mismo. Hay mucha inseguridad y odio a uno mismo en nuestra cultura. Todos quieren ser lo que no son. El viaje para tener confianza en uno mismo no es fácil, pero aquí hay algunos pasos para comenzar:

Conoce tu valor: Debes saber lo que te mereces y quién eres. Este es el primer paso y probablemente el más difícil. Esto requiere saber quién eres realmente. ¿Quién eres y qué te define? ¿Dónde se alinea tu identidad? Comienza a hacer más de lo que amas. Busca lo que alimenta tu alma. Una vez que sepas quién eres, te darás cuenta de lo que haces y lo que no mereces.

Sé egoísta: No todos comparten tu vibra, y no todos merecen tu tiempo y atención. Esta realización te permite evaluar a las personas en tu vida. Nuestras amistades son las que nos ayudan a ser la persona que somos. La vida tiene muchas temporadas y no todas las personas deben estar en todas las estaciones. Ponte primero en estas situaciones. No necesitas tomar decisiones basadas en lo que otros piensan. Pon tus metas y tus sueños ante las opiniones de los demás. Primero eres tú mismo antes que los demás.

Brilla: Usa lo que te gusta. Cambia el color de tu cabello si deseas. Trabaja para el cuerpo que quieres. Despierta y arréglate. Está bien sentirse atractivo sin ser presumido. Puedes hacer las cosas que te hacen sentir bien. Cuando te ves bien, te sientes bien. Simplemente está abrazando lo que eres. Conoce tu valor. Haz que brille y abrázalo. Este brillo será la muestra de tu confianza. Brillará en los que te rodean porque ahora puedes amarte a ti mismo.

Amarse y estar seguro es un viaje. El cambio drástico no ocurre de la noche a la mañana. Continúa en tu caminar con amarte a ti mismo todos los días. Continúa creciendo. Puede que no siempre sea fácil, pero vale la pena.

lunes, 15 de enero de 2018

Las verdades dolorosas de la vida para las que nadie te prepara.

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Estoy escribiendo mientras tengo una crisis, la quinta de la semana. Aquí estoy, la misma soñadora de hace 4 años antes de ingresar a la universidad cuyo mayor hallazgo hasta el momento fue darme cuenta que la vida en sí, es la verdadera escuela. He pasado casi 20 años asistiendo a escuelas en las que me enseñaron matemáticas, biología, cálculo mental, maldita química, física, y nunca nadie me preparó para enfrentar los golpes de la vida, como aquel que enfrenté cuando a los 12 tenía la autoestima toda jodida, y mi peor enemigo era mi reflejo en el espejo.

Ahora soy una mujer joven sin rumbo y sin la menor idea de su camino en la vida; últimamente mis charlas se tratan sobre los planes del futuro, y pues, ¿Cómo respondo si la incertidumbre es mi compañera de vida desde hace un par de meses? No sé, no sé nada… Me preguntan si ya envíe más solicitudes de empleo, si ya tengo idea de cómo pagaré mi renta, si he pensado en encontrar el amor o dejar que me encuentre, en si quiero tener hijos, en si no creo que pierdo el tiempo pensando que algún día publicaré mi libro,
y nadie, absolutamente nadie me pregunta si soy feliz, o si mi cabeza está bien.

Pero en vez de acostarme a llorar en posición fetal pensé en hablar sobre las verdades de la vida, esas que todo mundo pierde de vista cuando es muy joven porque no piensas en el futuro, y que cuando eres muy grande olvidas porque el estrés atrofió tus neuronas.

Las verdades dolorosas de la vida para las que nadie te prepara son muchas, pero todo lo voy a resumir en una sola palabra: lágrimas.
Vas a llorar un montón…

Te van a romper el corazón, te van a dar la espalda, van a hablar mal de ti, vas a llorar un montón, vas a reprobar por primera vez, vas a tener que enfrentarte al mundo, vas a extrañar la comida hecha en casa, vas a llorar un montón, vas a perder amigos, se va a morir alguien, vas a vivir la tragedia de un temblor, vas a perderlo todo, vas a recordar tu niñez con nostalgia, vas a llorar un montón, no vas a ser contratado, tus sueños se quedarán en pausa, vas a preguntarte si vale la pena, vas a culparte cientos de veces, vas a aislarte, vas a tener deudas, vas a llorar un montón. Pero incluso en esos momentos de desesperación, vas a seguir, porque sabes que la vida da miles de vueltas, y que hoy puede ser un día malo, pero siempre alienta la posibilidad de un nuevo mañana.

Vas a llorar un montón… Y eso no tiene nada de malo, he descubierto que significa todo lo contrario: significa que tienes pasión y sueños por los que quieres pelear, y eso, lo que sea que te mueve, lo es todo.
La vida me ha enseñado que muerto no es aquel que se va al cielo al descanso eterno, sino aquel que estando en vida deja de creer en sus sueños y se queda sentado sin hacer nada.

Vas a sacrificar vacaciones o salidas por ahorrar dinero, vas a tener que terminar relaciones amorosas que no comprenden tu pasión, vas a tener que ausentarte algunos cumpleaños, vas a tener que desvelarte, vas a tener que madrugar, vas a tener que prepararte, leer, ir a cursos, experimentar, dejar que la vida te golpee una y otra vez hasta que aprendas a moverte a su ritmo y que no le quede más remedio que rendirse. Así, solo así, todo lo amargo habrá valido la pena; porque honestamente duele, duele mucho, pero la vida sin el dolor nos dejaría un sendero abierto sin lecciones, sin aprendizaje, sin sabiduría, y pues, ¿Quién quiere morir sin tener buenas anécdotas para las cenas navideñas familiares? Nadie, nadie quiere morir con título de héroe sin haberse roto hasta las entrañas por cumplir sus sueños.

Aquí estoy, la misma soñadora de hace 4 años antes de ingresar a la universidad cuyo mayor hallazgo hasta el momento es darse cuenta que la vida en sí, es la verdadera escuela. No lo sé, tengo un buen presentimiento sobre los propósitos de la vida, de la mía, de la tuya, de la de todos; tal vez soy una soñadora empedernida que cree que todo es posible, o tal vez simplemente después de todo la vida me enseñó que puedo, que no nací con ganas para perderlas solo porque estoy aprendiendo a sobrevivir en un mundo lleno de tiburones esperando devorarme;
Quizá el único realmente persiguiéndonos a todos es el miedo, y no quiero seguir siendo su víctima, no quiero que nadie lo sea.

La vida es hermosamente dolorosa, el final de algo siempre es el inicio de otra cosa, las despedidas dejan de doler, los obstáculos solo forman parte del camino, el tiempo es el doctor más sabio de todos, es gratuito y todos podemos consultarlo; el objetivo no es llegar a la cima, sino vivir al máximo cada tramo del recorrido hasta ella. Y sí, hoy por algún motivo me siento incapaz, un poco triste, pero siempre, siempre se tiene la posibilidad de cambiar las cosas en las siguientes horas. Probablemente me levante, me sacuda, y vuelva a andar como siempre, porque podré dudar, pero jamás renunciar.

(Y espero tú hagas lo mismo).

Texto por: Arte Jiménez

sábado, 29 de julio de 2017

Me gustan las personas con olor a quiero, puedo y me lo merezco



Las personas de alma humilde y corazón valiente cautivan. Atrae quien no se rinde, inspira quien tiene claro su camino sin importar cuántas alambradas se alzarán a su paso. Nos gustan ante todo esas personalidades que no saben de rendiciones, y que en un momento dado lo hicieron: aprendieron a amarse a sí mismas.

Si valioso es disponer de amigos y familiares con este tipo de perfil y de actitud, aún es más importante convertirnos nosotros mismos en una de esas personas, de esas con olor a quiero, puedo y me lo merezco. Ahora bien, si algo nos deja entrever a menudo esta sociedad, es que quien se atreva a decir esta misma frase en voz alto pecará de cierto narcisismo.

Quererse a uno mismo es posiblemente la raíz más valiosa de nuestro bienestar psicológico. Esta dimensión es, ni más ni menos, la que garantiza nuestra supervivencia, tanto física como emocional. Es este cariño también también el que nos permite sobrellevar con mayor o menor acierto los vaivenes de nuestra vida y de esta compleja sociedad, que tiene al menos tantas contradicciones como nosotros.

Sin embargo, en ocasiones tenemos la clara sensación de que eso de “quererse” a uno mismo, de decir en voz alta que somos merecedores y capaces de cualquier cosa, es poco más que un acto exacerbado de mal gusto. A ojos de muchos corremos el riesgo de padecer pedantes, egoístas y por supuesto, narcisistas.

Pensemos: ser altruista, noble y humilde es algo bueno e incluso necesario, pero para disponer de una adecuada salud psicológica es necesario invertir en esas otras dimensiones a veces descuidadas: el auto-respeto, la auto-confianza, el amor propio, la dignidad personal…

El narcisismo sano que a veces descuidamos

La palabra “narcisismo” nos provoca ya de por sí cierto rechazo nada más escucharla. Sin embargo… ¿y si te dijéramos que existe una vertiente sana que todos de algún modo necesitamos? Por curioso que parezca, cada uno de nosotros llegamos al mundo con la necesidad de querernos a nosotros mismos “instalada de fábrica”, es como un programa genético que más tarde y por muy diversas razones, acabamos llevando a la papelera de reciclaje o esposando y amordazando para que no nos avergüence.

Para entenderlo mejor no tenemos más que pensar en los bebés y en los niños de de 3 o 4 años. En su comportamiento se inscribe una red de narcisismo esencial que busca exclusivamente el que sus necesidades básicas, ya sean físicas o emocionales, se vean satisfechas. No lo hacen por egoísmo, lo hacen primero para sobrevivir y después como parte de su desarrollo psicológico y social más temprano.

Más tarde este reflejo, este instinto, puede tomar tres caminos distintos:
  • La primera, que el niño llegue a pensar, por la interacción experimentada con su entorno, que es indigno de recibir amor. Sus necesidades emocionales no son satisfechas y poco a poco cae en una espiral de auto-degradación donde se destruye por completo su autoestima. Si entiende que los demás no lo aman, tampoco se amará a sí mismo.
  • La segunda vertiente es igual de negativa, hablamos como no del narcisismo exacerbado, ahí donde el niño desarrolla una necesidad extrema por buscar la atención y el elogio del adulto. Necesita de ese refuerzo externo, persistente y continuo para sentirse validado y conseguir poder. Poco a poco, y a medida que crezca, esta práctica seguirá siendo su principal necesidad: buscará ser siempre el centro de atención y su única preocupación será él mismo.       
  • Por último, y en la versión más saludable, tenemos al niño o al “pre-adolescente” que ha podido conservar ese narcisismo saludable donde entender que quererse a uno mismo es básico para sobrevivir. Así, poco a poco, en lugar de exigir la atención constante y ese refuerzo de su entorno para sentirse validado, ha logrado desarrollar una fuerte autoestima con la cual sentirse capaz, saberse digno, valiente y merecedor de conseguir aquello que desee.

miércoles, 12 de julio de 2017

Quiero que me acaricien en alma, la piel la toca cualquiera.

Adoro que me acaricien el alma, me encanta tener en mi interior la sensación de que alguien ha estado en mí sin ni siquiera tocarme, quiero que me toquen el alma… la piel la toca cualquiera.

Sentir una caricia es siempre agradable, puedes sentir como cada bello de tu piel reacciona al contacto de esa persona que lograr que las extremidades como si fueran de cartón, pero una caricia en el alma va más allá de las barreras del cuerpo.

Acariciar el alma es, seducir con las palabras, para encender emociones insospechadas, es cuando un susurro puede invadir todo interior, acariciar el alma, es ese momento mágico en donde el tiempo transcurre despacito, en donde el tedio y la pesadez del día se diluye con el sentimiento desbocado de esa palabra que logró tatuarse dentro.

La atracción física y carnal puede manifestarse muchas veces a lo largo de un solo día, pero como dice esa popular cita del poeta… “Si todo el mundo fuera ciego ¿a cuanta gente impresionarías?(Boonaa Mohamed), con lo anterior no se trata de dejar una buena o mala impresión en el sentido superfluo y banal de la frase, la vida se trata de dejar huella de manera positiva en alguien, y cuando amas a ese alguien, esa huella se deja grabada con caricias directas en el alma.

No hay mayor atracción que la de dos mentes que encajan, que embonan a la perfección, no hay mayor atracción que la de dos mentes que se buscan y se descubren más allá de la piel, más allá de los sentidos, porque acariciar el alma es renacer en el otro sin dejar de ser uno mismo. Es saber lo que piensa el otro sin decir palabra, es adivinar ese beso que no se da.

Suelen ser muy pocas las veces en que llegamos a experimentar una auténtica unión mental con alguien

Porque amar a alguien con nobleza es también saber desnudar el alma con humildad.

miércoles, 7 de junio de 2017

Las personas calladas poseen las mentes más interesantes

Las personas calladas suelen pasar desapercibidas. Rara vez se tiene en cuenta lo que hay tras esa apariencia serena, cauta y silenciosa. Son personas observadoras, exploradoras de los sentidos que conectan de forma más intensa con la realidad, con los pequeños detalles y con esos mundos sensibles que esconden universos variados y apasionantes.

Cada uno de nosotros procesamos la información de forma distinta, eso es algo que ya sabemos. Sin embargo, en ocasiones, se nos escapa que esas diferencias van ligadas sobre todo a nuestro estilo de personalidad. Según Marti Olsen Laney, autora del libro “The Introvert Advantage“, las personas calladas, las que responden a un perfil introvertido, lo hacen de un modo más pausado, más meticuloso y profundo.

Esto es así por una razón muy concreta, a la vez que fascinante. Todo estímulo en el cerebro de la persona introvertida, hace un complejo recorrido vinculado a la memoria emocional, al análisis y la planificación.Por su parte, las personas más extrovertidas tienen un umbral de sensibilidad un poco menor a los estímulos y son muchos más rápidos a la hora de emitir una respuesta o iniciar una conducta.

No se trata ni mucho menos de ensalzar un estilo de personalidad por encima de otro. De hecho, la mayoría de nosotros podemos tener rasgos de ambas dimensiones, aunque nos encontremos más cerca de una de ellas. Lo que queremos exponer con esto es que a día de hoy, ese silencio en la persona introvertida sigue siendo mal entendido e incluso descuidado en los centros educativos. Te hablamos de ello.

Personas calladas, aves extrañas en un mundo de extrovertidos
Cada día, maestros y profesores ven en sus aulas a esos alumnos que, sentados en las últimas filas, se pasan toda la clase en silencio, absortos en un punto de la clase o garabateando secretamente en sus cuadernos. No les agrada responder en voz alta las preguntas ni interactuar en las lecciones. No funcionan de ese modo. Sin embargo, los centros educativos, e incluso las universidades, siguen valorando al alumno que participa, que diserta, que levanta la mano y contagia entusiasmo e interés con su actitud.
Ese estereotipo que vincula extroversión con éxito o eficacia, sigue muy arraigado en nuestras mentalidades y en nuestra sociedad. Los especialistas en psicología social, por ejemplo, nos indican que en estas últimas décadas el perfil de la persona extrovertida, carismática pero a la vez egocéntrica y poco sensible a las necesidades ajenas, sigue encumbrando con mucha más fuerza nuestros entornos laborales y nuestras élites políticas.

Es como si el ideario colectivo valorara esos rasgos comportamentales y de personalidad como eficaces sin llegar a ver realmente el desempeño productivo, o la capacidad de crear un clima de armonía entre los grupos de trabajo. Sin embargo, y aquí llega lo más contradictorio, las actuales investigaciones sobre liderazgo nos revelan que las personas introvertidas, calladas, reflexivas y pacientes, propiciarían un rendimiento mucho más elevado y un entorno humano más satisfecho.

Por otro lado, la profesora e investigadora Francesca Gino, de la Universidad de Harvard, realizó un trabajo donde demostró que los líderes con un perfil de personalidad introvertido no abundan demasiado en nuestra actualidad. Son aves extrañas en un mundo donde sigue triunfando la extroversión. Sin embargo, en aquellos entornos laborales donde el departamento de dirección cuenta con líder de estilo pausado, reflexivo a la vez que sensible, actúa como gran facilitador a la hora de potenciar las aptitudes de sus trabajadores.

Los empleados son mucho más proactivos, más creativos y se sienten más felices, porque ese líder introvertido les aporta confianza y nuevas oportunidades.

Las personas calladas y sus mentes
Las personas calladas no son necesariamente tímidas. Son pausadas, tienen otro ritmo, otros tiempos y otras necesidades. Para ellas, el mundo, va a veces demasiado rápido y no alcanzan a poder analizar tal y como desean cada aspecto, cada detalle. Porque cada matiz de su realidad debe pasar primero por el filtro de las emociones, y tal delicadeza, tal meticulosidad lleva su tarea, su lenguaje, su artesanía.


Veamos ahora con detalle cuáles son sus características.

Las 5 características de la persona silenciosa e introvertida
Antes que nada es importante resaltar aquí la abundante bibliografía que contamos al respecto de este tema. Libros como “El líder introvertido: aprovecha tu talento silencioso” de Jennifer B. Kahnweiler, son interesantes ejemplos con los que ampliar nuestro conocimiento sobre este perfil de personalidad.

No obstante, y a grandes trazos, estas serían algunas características básicas sobre la mente de las personas más reservadas, más silenciosas:
Piensan antes de hablar. Son considerados a la hora de comunicar, saben escuchar, reflexionan y más tarde responden.
No les agrada la superficialidad. Su foco de interés navega en las profundidades de la realidad, son imaginativos, les gusta relacionar ideas, conceptos, son soñadores y suelen hablar con ellos mismos todo el tiempo.
Las personas calladas suelen caracterizarse por una buena autoconfianza. No se dejan llevar tampoco por opiniones ajenas, tienen unos valores sólidos y unas ideas claras.
Prefieren escribir a comunicar. Se sienten más cómodos con la palabra escrita.

Por último, tal y como hemos señalado con anteriormente, la soledad es un refugio común en la persona introvertida. Sin embargo, cabe señalar que no la buscan como mecanismo de huida, sino como espacio para recuperar la energía y la claridad cuando el mundo les satura con sus estímulos, sus voces, sus prisas y sus rumores.

Porque al fin y al cabo, las personas calladas son cómplices de esa sabiduría que nace de la reflexión, la imaginación y ante todo, del tranquilo silencio

martes, 30 de mayo de 2017

La acción más pequeña, es mejor que la intención más grande.



Debo admitir que me enamoraste con las palabras más elocuentes que jamás había escuchado, fue como si leyeras mi mente y de ahí sacaras cada una de las palabras que elegiste para cautivarme, pues caí rendida ante tus encantos como un gorrión sin alas, no opuse la mínima resistencia, tú me extendiste la mano y yo te tomé sin darme cuenta, mi cuerpo me traicionaba, mi mente se quedó en blanco, solamente disfrutaba del candor de tus palabras, que parecían en todo momento versos de amor, tenían una melodía que me reconfortaba y no me cansaba nunca de escucharte atentamente todo lo que quisieras decir.

En las cosas del amor suelo ser titubeante, reflexiva, cautelosa, pero contigo nada de eso paso, me hipnotizaste con tu voz como a la serpiente con la flauta, me convertí en la esclava de tus deseos, de tus excesos, me convertí en la mujer que te admiraba, debo admitir que fue un hermoso espejismo, porque durante el tiempo que me tuviste engañada fui la mujer más feliz del mundo, pero hay tres cosas que no pueden ocultarse: la luna, el sol y la verdad, y como toda mentira en algún momento queda descubierta, la tuya no fue la excepción.

Todo iba bien hasta que tus palabras se convirtieron en promesas, promesas que una a una morían en el viento, frágiles como pompas de jabón, que se rompían sin la mayor resistencia, y a las cuales siempre les seguía una nueva disculpa, una nueva excusa, una nueva frustración.

Me resistí a dejar de creer en ti, con todas mis fuerzas trate de rescatarte una y otra vez de esta verdad que era tan obvia para todos, menos para mí, pero llego el momento inevitable en el que hasta aquello que más me gustaba de ti hoy me ha llegado a cansar, en el que escuchar una nueva promesa tuya me hace revolver el estómago, me da coraje, porque no puedo evitar recordad las innumerables desilusiones que me has hecho pasar, incluso en cosas que sabías que para mí eran muy importantes, incluso con cosas pequeñas que nada te hubiera costado hacer.

Me encuentro obligada hoy a decirte adiós, obligada realmente, porque es una decisión que me orillaste a tomar, pese a mis ganas inmensas de ver realizadas todas esas platicas en las que nos hicimos tantas promesas, en las que forjábamos juntos una familia, construíamos una casa, salíamos de viaje, esas y muchas otras cosas que, aunque sean más pequeñas no dejan de ser importantes.

Mucha gente dice que “la intención es lo que cuenta” pero yo estoy harta de buenas intenciones que nunca se concretan, hoy de doy cuenta que es preferible cualquier acción por más pequeña que sea, que la intención más grande, prefiero buscar alguien que me demuestre con hechos lo que sienta por mí, pues quede asqueada de las palabras dulces que solo alimentan la esperanza y te hacen morir de inanición.

Autor: Sunky

miércoles, 24 de mayo de 2017

Ni las mentes ocupadas, ni los corazones satisfechos se meten nunca en la vida de los demás

Es común observar que quienes más tiempo y disposición tienen para opinar, inmiscuirse o afectar la vida de los demás, normalmente con connotación negativa, son aquellos que su vida no da señales de ser la más deseada o cotizada.

Lo que ocurre normalmente es que cuando se dedica el tiempo y la energía que se tiene disponible para ocuparse de los asuntos de los demás, probablemente los recursos que queden para invertirlos en la vida propia sean insuficientes y por ende se presenten muchas dificultades.

Quien está enfocado en su vida, en su desarrollo y no voltea para los lados con intenciones de perjudicar a alguien más, en tal caso busca ver a los lados para ver cómo puede ayudar, qué aporte está en sus manos ofrecer para mejorar la vida de otra persona o alguna situación a la que tenga alcance, tiene por lo general la intención de hacer de su vida algo interesante y fructífero.

Sin embargo, no faltan los casos de quienes están alertas a las actitudes y experiencias de otros para criticarlos, juzgarlos o tratar de involucrarse de alguna manera para controlarlos o llevarlos por el camino que ellos consideran adecuado.

Todos tenemos puntos de vista diferentes, asociados a nuestras creencias, a nuestras vivencias, a nuestra realidad y a algunos piensan que lo que es bueno para ellos es bueno para los demás o que lo que está a su alcance está al alcance de los demás.

Hay algo primordial con la que debemos ver a todos los que nos rodean y se llama: respeto. A partir de allí podremos ver con un criterio más adecuado las acciones de otros, aceptando sus maneras, sus conductas, su vida y su proceso evolutivo.

Debemos diferenciar cuándo somos llamados a ofrecer algo de nosotros algo que pueda contribuir en positivo en la vida de alguien más, bien sea por algún tercero o por nuestra propia consciencia. Pero esto solo debemos hacerlo desde la aceptación y el respeto, procurando siempre aportar y no restar en cuanto a balance general se refiere.

Si todos nos ocupamos de nuestra propia vida, de ser mejores, de hacer de nosotros su mejor versión, esto se traducirá en menos envidia, celos, competencia, críticas, juicios y menos intromisiones en las vidas de los demás, donde cada quien está haciendo lo suyo. Evitemos inmiscuirnos en la vida de los demás y que otros lo hagan en la nuestra a menos que la transacción genere ganancia para todos los involucrados.

lunes, 22 de mayo de 2017

¿No sientes amor propio? ¡Empieza ahora!

Puedes mejorar en el cuidado de tu persona en tan solo un minuto.

Cuando se trata de una vida sana y holística, todos sabemos que aprender a amarnos a nosotros mismos es esencial. Después de todo, si no podemos mostrarnos un poco de amor, ¿cómo podemos extenderlo o esperarlo de los demás?

Sin embargo, para aquellos de nosotros que luchamos con el amor propio, practicar la atención plena, la gratitud y el autocuidado puede sentirse abstracto y “falso”. ¡Tranquilo! Sólo un pequeño cambio cada día (sin pensarlo demasiado) puede producir beneficios impresionantes en tu autoestima.

¿Mi gran secreto? Fingirlo. A través de múltiples estudios, la investigación muestra que aquellos que participan en actividades intencionales y positivas como expresar gratitud o practicar la bondad, pueden aumentar su felicidad con el tiempo, especialmente cuando están motivados a sentirse más felices. Sigue leyendo estás 3 prácticas sencillas para conseguir tu camino hacia el amor propio.

1. Di “gracias” cuando alguien te ofrece algo

Este es un gran lugar para comenzar, porque en realidad no tienes que iniciar nada. Sólo estás reaccionando. Cuando alguien te felicita o reconoce algo que aprecia ti, da las gracias. Requiere que optes por salir de la conversación para tener tiempo de desviar elogios. ¿Cuándo fue la última vez que amablemente aceptaste la bondad de alguien sin calificar, minimizar o rechazar su verdad?

Algunos ejemplos que puedes practicar:
“¡Ese informe que escribiste fue excepcional!” – Gracias. Aprecio que lo hayas notado.
“Tu cabello se ve tan bonito hoy.” – Qué lindo elogio, gracias.

Al sentirte cómodo con decir “gracias”, cultivas un sentido de gratitud que disminuye tu probabilidad de depresión o envidia y fortalece tus conexiones sociales. La duda de ti mismo proviene de la inseguridad impulsada por el fracaso o el rechazo, la ansiedad social o el perfeccionismo. Aunque puedes sentirte incómodo por recibir palabras amables, tu salud mental y emocional dependen de ello.

2. Programa una revisión de un minuto

Haciendo una pausa en el medio día para centrarte completamente en ti misma te permitirá reenfocar el caos y el estrés de tu vida cotidiana. También te dará una oportunidad concreta de evaluar estadísticas vitales: tu nivel de energía actual, señales físicas como la frecuencia cardíaca o la sensación de rubor, y emociones como la culpa o la humillación, que de lo contrario pueden pasar inadvertidas y convertirse en sentimientos más fuertes de ira, o de agotamiento.

Practica esto donde y cuando te sientas menos. La única regla es que dediques el minuto completo a verificarte; no se permite la multitarea.
Enfócate en tu respiración. Y pregúntate lo siguiente: ¿Cuál es mi nivel de energía ahora mismo? ¿Cansada, agotada, alerta, comprometida? ¿Cómo se siente mi cuerpo? ¿Estoy relajada, tensa, hambrienta, con dolor? ¿Qué emoción(es) siento ahora mismo? Entusiasmo, ambivalencia, miedo, alivio, otros?

La mayoría de nosotros pasamos la mayor parte de nuestros días funcionando en piloto automático, rara vez haciendo una pausa para tomar nuestro pulso. Al tomar un minuto de tu día ajetreado para hacer esto, practicarás la atención plena, lo que reduce la fatiga, mejora la concentración y la memoria, y altera la estructura del cerebro para debilitar las conexiones biológicas de miedo y estrés.

3. Cumplir una necesidad personal

¿La captura? Debe ser una de tus necesidades. Compañeros de trabajo, amigos, compañeros, niños. Nuestras vidas están entrelazadas con una compleja red de relaciones, cada una presentando sus propias (a menudo urgentes) necesidades. ¡Y satisfacer esas necesidades es bueno! Pero también tienes que tomarte un momento para atender tus necesidades.


Aprender a satisfacer tus propias necesidades es una habilidad valiosa que muchos de nosotros a menudo pasamos por alto. Cuanto más aproveches el poder del autocuidado, el instalador estará a cargo de las responsabilidades y las personas que dependen de ti. Así que date permiso para elegir una de tus propias necesidades y cumplirla lo antes posible.
Para algunos, el amor propio puede sentirse excesivo o excesivamente ambicioso, pero incluso los más escépticos entre nosotros dependen de los beneficios significativos para la salud de practicarlo.