sábado, 29 de diciembre de 2018

Si te bloquearon… hubo amor del bueno.

Y creo que a la mayoría se nos dibuja una sonrisa de picardía en el rostro porque quizás en este preciso momento estamos pasando por algo así. Acaso es necesario que esa persona que antes te decía palabras bonitas ahora prefiera ni siquiera tenerte como contacto en su teléfono.

Creo que más que un acto de orgullo es un maltrato físico para su personalidad, porque aun bloqueándote del whatsapp o el Facebook te investiga la vida por cualquier otra red social. De verdad que es algo perjudicial para su salud, tú mientras tanto aguardas detrás de tu teléfono con unas cuantas risas a escondidas porque en el fondo sabes que la otra persona muere por escribirte.

Y es que cuando conoces tan bien a esa persona que paso por tu vida, esta demás decir que no le causaste nada cuando sucedió todo lo contrario. Para que alguien llegue al punto de bloquearte es porque en definitiva quedo marcado por ti, y no soporta si quiera verte en las redes sociales, su orgullo no le deja terminar la relación por otra vía, dicen que quien termina de amigo o amiga con un ex está completamente loco, para mí esto es absurdo ¿acaso después de meses juntos no se puede llegar a términos de amistad? Se necesita la suficiente madurez para esto.


Pero cuando alguien te bloquea con seguridad es una aspecto de poca actitud, para superar las cosas se deben enfrentar, jamás tratar de evitarlas. Y si en caso contrario eres tú quien decide bloquearlo de tu vida, date el gusto primero de que te vea como una mujer aventurera que disfruta la vida sin otra persona a tú lado. La cuestión es de actitud, bloquear solo significa que hubo y hay amor de por medio, pero de ese amor enfrascado que poco a poco se va dañando por el moho que crece dentro de él.


miércoles, 19 de diciembre de 2018

Necesito a un loco, alguien que me recuerde lo que es el amor.

Muchos dicen que el amor es para los valientes, para los fuertes, para quienes tienen fuerza infinita e insólita, ya que amar es una continua aventura que nos convierte en héroes.


Necesito a un loco, de esos que ya no existen.
Alguien que me sujete y que nunca más quiera soltarme.
Un loco que se enamore de mis tonterías
Y se vuelva aún más loco con mi cuerpo.
Un loco para hacerle el amor de la forma más elocuente
Que él haya conocido.
A quien pueda contarle mis secretos
Y mis miedos más profundos.


Necesito a un loco, de esos que nunca he tenido.
Alguien que me cuide
Y se enamore un poco más mientras duermo.
Un loco que me abrace
Y desaparezcan mis miedos.
Con quien desaparecer
Y que el tiempo se detenga.
Necesito a un loco que me haga perder el equilibrio.
Que me enamore y yo sólo quiera escapar


Que me conozca tanto
Y sepa cuánto temo a enamorarme.
Alguien que venga a cantarme borracho
Porque no pudo esperar a verme en su resaca
Un loco que me traiga flores
Porque yo le recuerdo a todas las que ve.
Un loco que me enamore todo el tiempo
Y que mi sonrisa sea su única recompensa.
Alguien que me recuerde lo que es el amor
Alguien que no era loco hasta que me conoció.


La magia de una relación radica en todo aquello que puedas transformar, por eso es importante que, si vamos a amar, sea por completo.


jueves, 29 de noviembre de 2018

Nadie sabe lo que tiene, hasta que lo ve feliz con alguien más

Estás confiado de que todo estará bien, y quizá así sea por un rato largo, hasta que te des cuenta que no puedes reemplazar las estrellas con diamantina. Porque estoy segura que, aunque no lo aceptes ahora, estás consciente de que en ésta vida no ocurrirá dos veces que una persona te quiera de la misma manera que yo. Pero la decisión de dejarme marchar, la tomaste tú.

Creo yo, que no hay despedida más triste que aquella que uno da sabiendo que no quiere irse, que lo quiere intentar un poco más, pero que a la vez es bien sabido que sería algo inútil permanecer en un sitio en donde no te quieren más. Así que yo y mis ganas, huérfanas, nos refugiamos en la soledad encontrando esperanza de poder recuperarme a mí misma.

Cancún, por ejemplo, me recordó que aún puedo conquistar a más personas, que no eres el último ni el único que podría desearme; recuerdo haber tomado tres palomas hasta sentirme en confianza de poder bailar en medio de desconocidos y recuperar aquella chispa que uno pierde cuando le rompen el corazón. 

Y es extraño, porque aunque pasé un buen tiempo deseando que volvieras, hoy, dos meses después de tu partida, puedo asegurarte que está bien…

Está bien que te hayas ido con alguien más.

Está bien que no sea yo con quien estés en la noche.

Está bien que no sea yo quien te bese ahora, porque cuando descubras que no estoy más a tu disposición, y mucho menos con ganas de volver a estar contigo, la realidad te caerá como balde con agua fría. Y entonces sí, desearas haberme puesto atención aunque fuera por cinco minutos más.

Lo creo porque finalmente te quise de manera comprometida, te entregué cada centímetro de mí, y te dediqué hasta uno de mis mejores textos. He perdido el sueño, he estado en vela, se trataba de algo sincero, profundo; en este mundo carente de buenos sentimientos, tuviste la oportunidad de no ser mal herido quedándote a mi lado, pero no.

Como dicen por ahí: “Nadie sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido”, y realmente creo que tú jamás sabrás lo que valía hasta que me veas haciendo todas las cosas (y hasta más) que hacia por ti, hacerlas por alguien más. No te va a gustar, estoy segura, pero espero recuerdes que no estaríamos apartados de no ser por ti.

viernes, 23 de noviembre de 2018

El violinista de una relación no declarada

Ser violinista es lo peor del mundo. Ya saben cómo va la escena: un amigo te dice para pasar la tarde con su enamorada, tú piensas que es una buena idea para no estar solo en la tarde y terminas arrepintiéndote frente a una pareja que se jura amor eterno en cada beso tipo película porno.

Admito que hay excepciones, pocas parejas respetan la presencia de una tercera persona con quien comparten el día, pero ocurre un fenómeno interesante llamado “el violinista de una relación no declarada”. A diferencia del violinista clásico, esta nueva forma de mal tercio ocurre cuando sus amigos (la futura pareja) aún no formalizan la relación y están en los coqueteos respectivos de los primeros meses. El violinista incauto termina aburriéndose junto a sus compañeros sin captar la onda de sus bromas, harto de no reírse de lo que parece gracioso y con las ganas de huir como un buen forever alone.

Este tipo de violinista es el más peligroso, porque no sabes precisamente qué te prepara la tarde si se cruzan dos amigos del sexo opuesto. Incluso, el peor cuadro de todos sería salir con una chica a quien planeas enamorar, te encuentras con un amigo y acabas de violinista, porque ella se lleva mucho mejor con él que contigo. ¡Auch, eso debe doler!

Pienso que lo mejor para evitar el mal rato es sincerarse, decir qué te molesta cuando te toque salir con una pareja de amigos y mostrar interés en compartir lo que se conversa, es decir, no distraerse para luego retomar la charla sin tener idea de qué rayos se habla. Si no eres bueno para el diálogo, pregunta si puedes llevar a una amiga (o un amigo), así tienes con quien aprovechar la salida sin depender de los tortolitos.

domingo, 18 de noviembre de 2018

No importa lo que pase, no importa lo que cada quien quiera, el tiempo no se detiene para nadie.

El tiempo pasa y pasa, la primavera allega y las flores salen; no es su culpa pero odio ver que los meses avancen, me ha servido para volverme más fuerte, me ha servido para saber qué es lo que se viene y prepararme peor no quiero tener que ver otra vez que ya no es como antes, aprendo de las cosas que ahora son mejores, ahora que no estas tengo mucho ara hacer, ahora que no estas tengo el tiempo libre y la libertad para divertirme.

Soy libre de rencores, soy libre de los amores que un día me hicieron los días preocupados y estresantes, hoy pienso en mí y nada más, el mundo puede girar sin control porque al final yo me quedo con lo que tenía desde el día que nací; yo y nada mas yo. No me preocupo por si las cosas que hago no le vayan a parecer a los demás, me basta con no hacer daño a los demás y continuar con mi paso, me siento mejor así, renovada de las cosas que ayer me detuvieron en el camino, con la facilidad de hacer cuanto pase por mi mente y con las ganas de renovarme para ser diferente. 

Ayer sufría pensando en si lo que hacía te parecería correcto pero para hoy lo único que me preocupa es buscar lo que sea beneficioso para mí, porque un día perdí el control de mis acciones y era robot de tus necesidades, no esta mal adaptarse pero sí esta mal tener que hacer todo por alguien más.
Del pasado sólo me quedo con lo que sirve, con lo que pueda contar para el día de mañana, porque por más que juráramos, por más que quisiéramos hacerlo sagrado, siempre hay alguien que falla y no hace su parte. Ayer fue para ti y hoy es para mí, me toca ver por mí y olvidarme de ti. 

Tengo la libertad que jamás pensé que tendía estando sola, tengo las ataduras que me convienen y yo decido que es lo que convienen, tengo lo que quiero y no se lo debo a nadie. Soy mi única autoridad y no sigo mandatos sociales, no afecto a nadie ni me vuelvo basura entre las personas pero hago lo que quiero y no obedezco a quien no sabe.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Amar mi cuerpo es todo un reto

Todos odiamos algo que tenemos en nuestro cuerpo, nadie está conforme al cien por ciento con lo que tiene; las chinas quieren ser lacias y las lacias, chinas. Todas buscamos cambiar algo de nuestro cuerpo, algo que nos desagrada, nos molesta y queremos transformarlo para sentirnos mejor. La verdad es que aunque cambiaremos lo que ahora no nos gusta, después de ellos encontraríamos algo más que nos molesta, algo que quisiéramos cambiar y la historia nunca terminaría. Lo importante es saber y conocer cual es la manera adecuada para comenzar a aceptar quienes somos y qué es lo que somos. Para todas es difícil mirarnos al espejo, ver eso que está ahí pero quisiéramos arrancar de nuestro cuerpo; verlo y aceptarlo, amarlo por lo que es y no reprochar nada de lo que somos. Es difícil aceptar las cosas que no nos gustan.

Existen cosas en nuestro cuerpo que odiamos, pero no hacemos nada para cambiarlo, porque son cosas que podemos cambiar si nos ponemos a trabajar en ellas, pero por cuestiones de tiempo, de tareas, trabajo, etc., no podemos cambiarlas. Lo importante es comenzar a amar quienes somos, sepamos o no que podemos cambiar esas cosas que hemos llegado a odiar de nosotras, pero estando consiente que alguna de ellas quizá podemos cambiarlas con el tiempo y con esfuerzo.
La clave es amarnos todo el tiempo, a pesar del tiempo y de los cambios, pero junto con esto viene el luchar por nosotras mismas, no quitarnos ese tiempo que nos pertenecen y luchar por las cosas que amamos, sobre todo esas cosas que odiamos y podemos cambiar si le dedicamos nuestro tiempo y esfuerzo.


Piensa en todas esas cosas que quieres cambiar o quitar de tu cuerpo, y en seguida piensa las alternativas que tienes para solucionarlo; tranquilízate y comienza a elaborar un plan para cambiar esas cosas que puedes cambiar y que aborreces en ti. Las cosas no se irán por si sola, no tendrán una transformación con el tiempo sin hacer nada. Necesitamos trabajar, esforzarnos y motivarnos cada día, tratando de ser mejores para que el amar todo lo que somos se haga cada vez más fácil.

El tiempo se está yendo de tus manos ¿te has dado cuenta? El tiempo se va y nunca más volverá, así que lo mejor es empezar el día de hoy; intenta amar quien eres, ve tus errores, juzgados, pero no seas tan cruel contigo misma, date aliento y piensa cada día de tu vida en todas esas cosas que necesitas hacer para quitar lo que estorba de tu vida. No te quedes parada esperando a que el tiempo se vaya y sigas reprochando todo lo que está en ti y odias. Intenta cada día ver tus defectos como virtudes, saca todo lo bueno que en ellos se encierra. No te esperes a comenzar el día de mañana, comienza hoy y no dejes que el tiempo te coma, porque si lo permites tu tiempo se agotará y todos esos cambios y metas jamás llegarán. ¡Lucha por ti todos los días!

jueves, 8 de noviembre de 2018

La gente que te ama de verdad, lo hace por quien eres

Un buen consejo que tienes que escuchar es que no tienes que cambiar lo que eres por convencer a alguien más a que se quede en tu vida, no tienes que dejar de ser tu misma para intentar que alguien te ame, pues las personas que te aman y te amarán en verdad lo hacen y lo harán por todo lo que eres, por todo lo que tienes en tu vida y en tu corazón. No cambies todo lo que eres por una versión que agrade a alguien más, porque la verdad es que nunca lograrás que todas las personas te acepten y te valoren por quien eres. 


Lo mejor que puedes hacer en la vida es ser fiel a ti misma, ver quien eres por dentro y por fuera y si hay algo que no te gusta cámbialo, pero cámbialo por ti, nunca porque alguien te ha dicho que lo hagas o porque te ha dicho que si no lo haces se irá de tu vida. Si te topas con una persona que lo único que hace es convencerte día con día, de dejar quien eres para convertirte en lo que él o ella busca, míralo a los ojos y dile que no estas dispuesta a hacerlo, que lo único que harás es amarte aún más, a lo que eres en este momento. Cuida quien eres y tu personalidad porque es única.

 La gente que te ama lo seguirá haciendo seas quien seas, no importa si cambias en tu interior o exterior para ser mejor, al contrario, ellos estarán ahí para apoyarte y alentarte a que lo hagas, a que seas tu misma y mejores al pasar los días. Pero al contrario las personas que dicen amarte pero que se la pasan diciéndote las cosas que nos les gusta de ti, son esas personas que te mienten al decir que sienten algo por ti, pues el amor que te prometen no es verdadero, porque la persona que te ama nunca cambiará quien eres, porque te conoció y comenzó a encariñarse contigo por lo que eras.

No cometas el error de pretender agradar al mundo porque nunca lo lograrás, es imposible agradar a todo el mundo o cambiar conforme te lo piden todas las personas. Todos buscan cosas diferentes y lo que llevan por dentro las hace únicas. Podemos encontrarnos personas buenas que nos harán notar nuestros errores y fracasos, pero lo harán porque nos aman, más no cambiarán absolutamente nada de nosotros. Pero existen personas malas que lo único que hacen es criticar quienes somos de mala gana, que nos harán cambiar lo que somos por envidia y egoísmo, esto es posible y es probable que te encuentres con más de una persona como ellas en el camino de tu vida. Es por eso que tenemos que tener muy abierto nuestros ojos y ver las personas que se encuentran cerca, pero sobre todo observar que es lo que busca cada una de ellas en nosotros, si son buenas o malas personas que solo quieren herirnos.