sábado, 8 de abril de 2017

Enamórate de una mujer que entienda que el amor es libre

Enamórate de una mujer que entienda que el amor es libre, pues sólo ella sabrá amarte con toda su existencia. Enamórate de esa mujer que se ame a sí misma tanto como ama a la vida, pues sólo así podrán disfrutar de compartirla.

Enamórate de una mujer que rompa con las normas sociales, que escriba su historia lejos de los paradigmas bajo los cuales su género ha existido por años. Una mujer que entienda que su lugar no es detrás de ti, más bien a tu lado; sólo así estarás con alguien que conozca el significado de la fuerza y la belleza de la libertad.

Sólo una mujer que ansíe un amor libre será capaz de volar sin miedo a tu lado, de entender que en el amor no existen ataduras, máscaras ni juegos, que el amor es entrega y humildad. Que amor no es sinónimo de esclavitud y mucho menos de obligación, más bien construirá a tu lado un amor capaz de expandirse lo suficiente para dejar el alma libre.

Enamórate de una mujer que entienda que el amor es libre y si te parece difícil encontrarlas, tienes que observar bien para reconocer que una mujer que ama libremente también hace las siguientes cosas.

Enamorarse de una mujer libre es enamorarse de aquella que no necesita máscaras ni trucos para estar contigo. Que no tiene miedo de ser ella misma a pesar de que no todo lo que ella representa te parezca correcto. Una mujer libre es la que no cambia por ti, cambia porque ella lo necesita y es feliz.

Una mujer que entiende que el amor es libre, sabe que cada quien tiene el control de su vida y eso también significa tener tiempo para disfrutar con aquellas personas que son importantes. Las mujeres que no sienten celos cuando te ven salir con tus amigos, son aquellas que comprenden que el amor no se trata de pasar todo el tiempo juntos, más bien de respeto cuando se encuentran distantes.

Una mujer que busca libertad en el amor, jamás buscará crear la relación perfecta de la que hablan los libros y películas. Ella buscará construir una relación donde ambos puedan existir en paz. Una relación donde los momentos buenos tengan mayor peso que los problemas, y que si existen dificultades no significa que es momento de tirar la toalla, simplemente que son humanos.

Aquella mujer que vive bajo la libertad, comprende que compartir la vida no es sinónimo de mimetizarse y que cada quien es dueño de su personalidad, por lo que sabrá enamorarse de tu ser con defectos y virtudes sin la incesante necesidad de transformarte a su forma porque su forma de ser se basa en la independencia.

La mujer que crea en este tipo de amor, sabrá siempre cómo decirte lo que piensa. Si te enamoras de ella, entenderás que nunca va a callar por miedo a hacerte enojar o por sonar ridícula, para ella el amor libre es el que da paso a la comunicación, que escucha y entiende; que razona y siente.

Si emprendes una relación donde ambos crean en la libertad del amor, encontrarás en ella a una mujer deseosa de escucharte hablar, querrá saber de ti lo que te gusta y lo que te molesta, se interesará por aquello que es importante para ti a pesar de que no comparta las mismas ideas. Esa mujer creará una relación donde la confianza es la virtud más importante y escuchar siempre atenta sin juzgar tus palabras.

Una mujer que ama libremente comprende que necesitas tu espacio, pero también sabe que ella necesita el suyo. Buscará tener y darte momentos donde ambos puede conectarse consigo mismos, tiempo para la reflexión y meditación o incluso para el simple ocio. Una mujer que cree en el amor libre te mirará contenta cuando necesitas estar solo y esperar con calma para cuando regresas, pero nunca esperará inmóvil, ella también volará libre.

Las relaciones donde se crea un amor lleno de libertad son aquellas donde ambos son una pareja, esto quiere decir que caminan a la par y ninguno tiene más poder que el otro. Una pareja donde la libertad les permite ser y existir a su gusto y eso los hace a ambos seres maravillosos.

Una mujer que entiende que el amor es libre es un ser humano que busca simplemente caminar contigo, que te brindará sus brazos para cuando necesitas consuelo, su sonrisa para la paz y su alegría para hacer más fácil cada paso, pero jamás te pedirá que dejes de andar; porque una mujer que cree en la libertad del amor, lo que más desea es caminar contigo.

Una mujer libre se preocupa por tu felicidad y por la suya, pero sobre todo, se preocupa por sentirse orgullosa de lo que representa ser mujer y lo manifiesta en todas las acciones que realiza.

Sus principales Características son:

  • Puede ser ella misma
  • No se molesta por que salgas con tus amigos
  • No sigue estereotipos de una relación
  • No intenta cambiarte
  • No tiene miedo de decir lo que piensa
  • Te sabe escuchar
  • Busca su espacio y te da el tuyo
  • No se siente mejor o peor que tú
  • Busca compartir el camino

viernes, 7 de abril de 2017

Soy perfectamente imperfecta…



Así es mi cuerpo, no es de portada, de revista, pero tiene la capacidad de abrazar a las personas que amo, de disfrutar un delicioso pastel mientras hablo horas con mis amigas, de saborear una rica pizza, comer es una de las cosas que más disfruto. Tal vez tenga “grasita” donde debería tener músculo y al comerme esos tacos le esté regalando a mis piernas la textura de un famoso cítrico mencionado en todas las revistas de belleza… Parece que es un invasor, por que todos dan recetas para “combatirlo” cosa que dejó de ser prioridad para mí.

En un tiempo estuve tan preocupada por las calorías, el sodio, carbohidratos, azúcares, la dieta de luna, de la piña y todas las que prometen milagros en una semana, haciendo ejercicio extremo para reducir medidas y bajar de peso sólo por sentir que podía “entrar” en unos jeans de una famosa tienda, que parece que vende ropa para los que comen una vez al día y pura lechuga.

Creí que de verdad tenía un problema grave de obesidad, pues ni en sueños iba a comprar un pantalón talla 2 y lo que para ellos ya eran tallas grandes, para mí era la talla ideal para una mujer normal, una mujer sana y con curvas; entendí que en realidad sí tenía un problema, estaba dañando mi cuerpo y no me daba cuenta, no hacía ejercicio para mantener mi cuerpo sano o por placer, no comía sano, más bien iba retirando poco a poco alimentos de mi dieta, estaba de mal humor y cansada, con dolor de cabeza y literal moría de hambre. Empecé a sobrevivir y dejé de vivir y de disfrutar la vida.

¡No más! trato de vivir al máximo disfruto cada momento con mi familia con mis amigos, hago lo que me hace feliz, eso no significa que “tiré la toalla” y me descuidé ¡claro que no! uso bikini y ¡sí!… Tengo las temidas huellas en mi abdomen por haber dado vida, claro que quisiera no tenerlas, pero eso no me hace ni más fea ni menos atractiva, sólo me hace real y humana.

Uso la ropa que me haga sentir bien y me guste sin importar la talla ni la marca, afortunadamente tengo algo que no venden en los centros comerciales se llama seguridad y amor a mí misma puedo salir con la cara lavada sin que eso me traume y tirarme en la cama a ver películas y comer chatarra sin sentirme culpable, trato de balancear mi alimentación porque quiero estar sana y ver crecer a mis hijas; pero eso no quiere decir que tengo que renunciar a lo que me gusta.

No tengo el cuerpo de modelo, ni la piel perfecta, menos un cabello de comercial, pero soy feliz con mi cuerpo perfectamente imperfecto.


jueves, 6 de abril de 2017

Todo cometemos errores, cada día.

Todo cometemos errores, cada día. Es algo que no podemos evitar, algo que nos ayuda a avanzar y que nos ayuda a aprender para poder ser mejores personas.

En las relaciones de pareja se cometen muchos errores. ¡Cuántas veces echamos la culpa a la otra persona! Si la relación no está yendo por el sendero correcto, es porque ambos estamos haciendo algo mal. ¿Quieres saber lo qué puede ser?

No aplacéis las discusiones

Es extraño que en una relación de pareja no se sucedan discusiones. Ellas, ¡no son negativas! Pueden ayudarnos a fortalecer nuestra relación y conocernos mejor como pareja que somos.

Pero, nunca debemos aplazar las discusiones. Es un mal trago, pero aplazarlas solo nos generará resentimiento, problemas no solventados y que al final ambos acabemos explotando.
Nunca niegues los errores

Todo el mundo comete errores, eso lo tenemos claro. Pero, en una relación de pareja es necesario que cada uno de nosotros reconozca que ha cometido un error, se disculpe e intente encontrarle una solución.

Negarlo solo originará que nuestra pareja se convierta en vez de amantes en contrincantes. Esto desgastará la relación poco a poco hasta el final de la misma. Reconocer nuestros errores alimentará positivamente nuestra relación de pareja.

No menospreciéis vuestros sentimientos

A veces, consideramos los sentimientos de la otra persona un poco absurdos e irracionales, pero eso no nos da ningún derecho para que los juzguemos, los menospreciemos e incluso nos burlemos.

Debemos intentar ponernos en la piel de nuestra pareja, entender cómo se siente y por qué. Ambos somos personas diferentes y, por muy absurdo que nos parezca lo que la otra persona sienta, debemos ser comprensivos.
No evites hablar de temas difíciles

Si hay que hablar de un tema debe hacerse ya, sin esperas. Muchas veces, intentamos evitar hablar de ciertos temas porque no nos gustan o son dolorosos.

La comunicación con nuestra pareja tiene que ser siempre fluida. Debéis poder hablar de todo, sin guardaros nada. Esto provocará que vuestra relación sea más sana y madura.

Estos errores pueden arruinar nuestra pareja con el paso del tiempo, provocando que nos preguntemos ¿qué hemos hecho mal? o ¿qué ha hecho mal la otra persona?

Debemos pensar que aún hoy en día muchas parejas no se comunican como debieran. Esto es uno de los principales problemas y errores que aún se continúan cometiendo. Ponle solución hoy.

Fuente:rincón del tibet.

miércoles, 5 de abril de 2017

Ella era simplemente indescriptible

Infinidad de veces me pregunte por qué ella era así, tan rara, tan especial tan única. Algunas veces intenté preguntarle, solo para darme cuenta que ella tampoco tenía una respuesta, o una definición tangible de lo era ella misma, sin embargo, ella sabía que era distinta.

Al principio se llegó a preguntar casi como reproche por qué no podía sentir como los demás, por qué le causaba risa o llanto lo que a los demás no. Una vez me dijo que trato de ser y sentir como eran y sentían los demás, que creía que así podía entenderse un poco más, pero no funcionó.

En una ocasión, justo en medio de una reunión, alguien le preguntó que porqué era así, que si estaba enamorada, que sí le había sucedido algo en el pasado, para que diera razón el porqué de sus expresiones. Muchos dijeron que era solo una niña cursi, una enamorada empedernida, otros decían que solo era tierna y sensible, hubo incluso quien la llamó dramática y exagerada. Sin embargo, ninguno de esos calificativos logró definirla por completo, pues era todos y ninguno al mismo tiempo.

Fu entonces cuando descubrió que o tenía porqué querer imitar a los demás, que cuando le dicen rara no es un calificativo ofensivo, a partir de ese día, se dio cuenta que en realidad es un halago, pues eso, el ser todo y nada al a vez, la hace única e irrepetible, la hace simplemente ella.

No hay un adjetivo calificativo que la defina mejor, ella es simple y completamente ella. A ella en realidad no le afectaba si encajaba o no en algún lugar, si le caía bien a todos o no, de todas maneras ella se sentía agradable para ella, ella se cumplía sus propios gustos, ella construyó su vida como le dio en gana, ella vive como le da la gana.

Descubrió que ser “rara” la hace no encasillarse en ningún estereotipo social, le quedó claro que estaba tan plena tan completa, tan llena de ella que no necesitaba la aprobación de unos cuantos,con estar bien con ella bastaba.

Por contradictorio que parezca, esa era justo la característica que a hacía encajar en todos lados, eso es lo que encanta a donde quiera que va.

Ella, la completa, la plena, la rara, ella simplemente ella.

martes, 4 de abril de 2017

Progresa pacientemente

Para progresar es conveniente
Contar con los otros.
Más los otros son diferentes a ti.
Por tanto, si quieres progresar
Has de ser muy comprensivo
Con tu prójimo.
Se paciente para considerar serenamente
El punto de vista del otro,
Pues aunque no armónica con tu enfoque,
Puede aportarte elementos valiosos
Para tus propósitos.
Ten paciencia con tu interlocutor
Para darle tiempo de expresar sus ideas.
Si te encolerizas porque el otro no piensa
Como tú, estas negandote a enriquecerte
Con sus novedosos aportes.

"El progreso es la realización de las utopías"
Oscar Wilde

sábado, 1 de abril de 2017

Pequeña

Gente pequeña en el mundo
En lugares pequeños
Haciendo cosas pequeñas
Pueden cambiar el mundo